Esta fotografía la hice en un pueblecito de Sevilla, se trata de tres ancianas que van de color negro vestidas, ya os adelanto que no es que sea su color favorito, ¿sabes por qué van así vestidas?
¿Cómo surgió?
El
origen del luto se remonta al siglo XVI debido a los Reyes Católicos, los
cuales, por la muerte de su hijo Juan de Aragón y Castilla, ordenaron la Pragmática de Luto y Cera, por la
cual, el luto debía representarse con el color negro.
¿Por qué el color negro?
El porqué del color negro como exteriorización de lo trágico debe su
explicación a que el negro es el color de la noche, de la oscuridad, del
misterio, de lo tétrico. La muerte ha evocado siempre miedo, y ese miedo se
expresa con el negro,
El luto no sólo consistía en llevar vestimenta negra, sino además en una
serie de actitudes y prácticas dirigidas a vivir sumido en la tristeza, tanto
individual como del entorno más próximo.
Recapitulemos, hemos visto qué es el luto, es decir, la exteriorización
del dolor y el sufrimiento por la pérdida de un ser querido, cómo surgió, por
la muerte de uno de los hijos de los Reyes Católicos y el porqué del color
negro, por la relación entre la noche, la oscuridad, el misterio de la muerte y
su miedo pero, ¿Todo el mundo lo
realizaba y vivía de igual forma, todos pensamos lo mismo sobre la muerte?
En la religión cristiana, la muerte no se percibe como un lance triste y
trágico, pues el alma pasa a la gloria eterna. El pueblo de la vieja España concebía
la muerte como tránsito natural, aunque
ensalzado con todos los rituales precedentes a una muerte digna que garantizase
la compañía de Dios en el cielo. Era la mentalidad del antiguo pueblo
español, pobre y resignado, que no tenía más esperanza que ampararse en la
doctrina de Fe para asimilar la muerte.
Existe
también otra concepción, quizá la sostenida por el pueblo ateo, que fundamenta
el luto en el miedo universal a la muerte, y que, por ello, la asocia con el
color negro, el color del misterio y de lo tétrico.
Por último, podríamos mencionar la idea de la muerte como un paso natural y compartido de la vida del hombre,
que es el que dominante desde los años setenta hasta ahora.